30 oct 2007

El arte se convierte en esperanza




Yesid Javier Bosio Mesa es uno de los estudiantes de la institución educativa San Francisco de Asís, ubicada en un barrio humilde de la ciudad de Cartagena que trabaja por el sueños de muchos jóvenes necesitados.
Este chico de tan solo 19 años representanta las ganas, dedicación y esfuerzos, dignos de un joven que busca superarse y ayudar a cambiar los estragos de la pobreza, con la cual ha tenido que luchar cada día, desde el momento en que su madre y su padre lo abandonaron. Teniendo que afrontar no solo un problema económico si no también emocional.

“Mi sustento es el talento artístico y aspiro a salir a delante con ello” dice Yesid, que entre sus cortas y tímidas palabras refleja la inocencia de sus ambiciones. Entre sus armas de manutención este joven de Manauri Guajira, baila y da alegría en grupos de danza, contratados ya sea por el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena o coreógrafos particulares, con ganancias desde treinta mil pesos con las cueles abastece a duras penas sus principales necesidades, pero que a su ves le dan la esperanza de seguir adelante en la búsqueda de algo mejor.

Recién llegado a Cartagena, Yesid vivía con su madre, hogar que se vio forzado a abandonar por la presencia de violencia intrafamiliar por parte de su padrastro hacia su madre.

Afortunadamente este chico contó con la ayuda de la Institución educativa San Francisco de Asís, y las encargadas de este lugar. Especialmente la madre Elizabeth que vela por las necesidades de los estudiantes mas necesitados, como es el caso de Yesid, quien ha recibido no solo apoyo económico de esta institución si no que también le han brindado el cariño y estabilidad emocional que todo joven de su edad necesita.

Esta institución educativa cuenta con un comedor comunitario, modalidades técnicas de estudio, ayuda del extranjero, la secretaria de educación y entidades privadas como la Fundación Mamonal, la Exson Movil, Abocol, y los algunos estudiantes egresados de la institución, que actualmente dictan talleres de danza apoyados por un grupo de franceses. Estos talleres cuentan con la participación estudiantes como Yesid que buscan un respiro a su realidad mediante la música, la danza y la pintura.

Es así como podemos ver la realidad de muchos de nuestros jóvenes cartageneros, que no solo sueñan con armas y venganza, si no que buscan salir del problema para ser parte de la solución. Como es el caso de Yesid, quien aspira a cumplir con sus sueños de ser ingeniero eléctrico y un gran artista, para contagiar de alegría a los que lo necesitan, y llenar de satisfacción su rostro y el de la gente que lo ha apoyado en esta lucha.





1 comentario:

Marco García dijo...

el tema y la redacción estubieron buenos, sigue así.
4.3